El Joker no existe... Somos nosotros. Crítica de 'Joker: Folie à Deux' (2024)
Uno sale de la sala sin saber muy bien si acaba de ver una obra maestra o la mayor troleada de la historia del cine. Los comentarios del resto de espectadores que van levantándose de sus butacas y que han presenciado la película contigo en la misma sala tampoco ayudan… «Venía preparado para que fuese mala, pero no para que fuese tan mala», decía uno. «Ni Deadpool, ni Lobezno, ni nada… La mejor película del año del género de superhéroes sin duda», decía irónicamente otro, entre risas. Y puedo entenderlo, pues nada que hayas podido ver o leer previamente te prepara para Joker: Folie à Deux (2024). Empecemos confirmando lo obvio: la película es un portento a nivel audiovisual. Todd Phillips hace un juego constante de luces y sombras para crear imágenes coloridas y bellas cuando el Joker y Harley aparecen en pantalla, y oscuras y siniestras cuando volvemos a los pasillos de Arkham de la mano de Arthur Fleck. De sobras es sabido el talento actoral de Joaquin Phoenix, que vuelve a entreg...